Lo que no tendré
Hoy mis hijos no me esperan, no aparecen, son una promesa que he negado. Lo que no tendré se hace manifiesto, en las historias de las parejas que admiro, en sus viajes, sus anillos, en el vestido blanco que no será como el que no tendré. Mi casa es un sueño mutante, una grieta en mis hombros, un espanto del futuro que aún no me encuentra. Lo que no tendré se va con los que no regresan, y florece en los afectos desordenados que me obligan a mirarme el ombligo, a confiar en los días de placer inmediato. Hoy mis años alejan el acontecimiento fértil, en el que la vida sucede en mi vientre, y las manos de mi amado por fin me sostienen. Mi casa no estará habitada por mi amor fracasado de madre, por este anhelo de erradicar mi egoísmo. Las paredes de mi habitación se encogen, el cristal se quiebra, el cielo se rasga, he abortado por cuarta vez lo que no tendré. He renunciado a las pequeñas causas:...






